| El
año 1998 celebramos el 150 aniversario del primer ferrocarril
de la Península. Su promotor,
el mataronense Miguel Biada Buñol, llevó a termino la
difícil empresa del trayecto
ferroviario entre Barcelona y su ciudad natal, con mucha
convicción, esfuerzo y
capacidad de trabajo. No solo comprometió
su capital en la empresa, sino que también consiguió
ganarse la confianza de otros inversores para tirar
adelante la línea. Su espíritu
progresista superó la incomprensión de la época
y, hoy día, está considerado como uno de los indianos
más admirado del siglo XIX en
Europa. |