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Capitol 2
Güines a La Habana
Quan era governador de Cuba el General Tacón, l'any 1833, un grup d'empresaris va formar una junta amb la finalitat de promoure un ferrocarril que havia d'unir la zona agrícola de Güines amb el port de L'Havana. Aquesta junta directiva estava formada pel Comte de Fernandina, Joaquin Gómez i Miquel Biada. Però finalment, per decisió del Superintendent d'Hisenda Martínez Pinillos, el tren es financià amb diners públics, i es va construir a través de la "Real Junta de Comercio de la Habana". El dia de la inauguració del primer tram del ferrocarril, Miquel Biada -satisfet- va pensar en traslladar aquesta experiència a Catalunya i va dir al General Tacón "cuando vuelva a mi país, antes de un año habré unido Barcelona con mi pueblo".

Regreso a Cataluña
El año 1840 Biada regresa a Cataluña y dedica todas sus energías a explicar el proyecto de unir Barcelona y Mataró con un ferrocarril. El servicio de diligencia que realizaba este recorrido era muy deficiente e inseguro a causa de los bandoleros, de la incomodidad, de la larga duración del viaje, etc. Biada se esforzaba en demostrar que el ferrocarril era un medio de transporte rápido y seguro que facilitaría las relaciones comerciales, y con ellas, el progreso , como ya había sucedido en otros países.
Desgraciadamente, la gran mayoría de catalanes que viven los inicios de la revolución industrial, no confían en el proyecto.

Viaje a Inglaterra
Ante la dificultad de conseguir inversionistas, Biada se desplazó a Londres para entrevistarse con José María Roca, un catalán establecido en aquella ciudad dedicado a negocios financieros, con quien ya había tenido contacto por correspondencia. José María Roca se comprometió a conseguir que los accionistas ingleses aportaran la mitad del capital. También se acordó que fuera Roca quien solicitara al gobierno español la concesión para construir el ferrocarril, cosa que hizo el 30 de junio de 1843, presentando conjuntamente un proyecto de bases. Recibió respuesta afirmativa el 30 de noviembre de aquel mismo año.

A la busca de accionistas y constitución de la empresa
Con la garantía del soporte inglés -que adquirirá 5.000 acciones-, Biada consigue convencer al capital catalán. De las 5.000 acciones que se han de financiar con capital español, consigue comprometer 1.160 entre catalanes. Además, cuenta con las acciones que comprarán sus amigos de Puerto Rico y Cuba, así como las que él mismo financia. Cada acción vale 2.000 reales (500 ptas. de la época), de manera que la empresa se construye con un capital de un millón de duros.
Por fin, el 31 de julio de 1844 se celebró en el Salón del Consejo de Ciento la primera reunión de accionistas para constituir la empresa. Se elige la primera Junta Directiva: Miguel Biada, Ramón Maresch, Francisco Viñas, José Ribas y Solá, José Xifré (hijo) , Rafael Sabadell y José Margarit. En el ínterin, el día 16 de noviembre de 1844 Roca firma en París un contrato con Joseph Locke, el ingeniero encargado de dirigir las obras
El acta de constitución de la empresa se firma ante notario -Ferran Moragas Ubach- el 6 de junio de 1845, juntamente con los estatutos y la constitución de la junta directiva, de la que Biada es ahora el tesorero. En este acto, Roca cedió a la empresa, a través de un representante, la concesión del ferrocarril. Poco después, el 27 de julio, se celebraría una reunión de accionistas para aprobar el acta de constitución de la sociedad. Se decidió que el nombre de la empresa fuera Gran Compañía Española del Camino de Hierro de Barcelona a Mataró y Viceversa , y que el local social se estableciera en los Pórticos de Xifré, 6. Los accionistas aportaron un 5% de sus acciones para iniciar los trabajos. Una real orden publicada en Madrid aquel mismo día permitía el inicio de las obras.
El presupuesto -que asciende a 950.000 duros- es enviado al gobierno para su aprobación el día 5 de noviembre.
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